Concluida la primera semana desde su despegue, el satélite Saocom-1B se encaminará desde mañana a cumplir su segunda etapa: "calibrar el sistema de propulsión", antes de ubicarlo en su posición orbital definitiva.

Raúl Kulichevsky, director ejecutivo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), previo a retornar al país desde la base de Cabo Cañaveral, en Estados Unidos, expresó que estos primeros siete días son "significativos porque son los más críticos en la vida de un satélite, en cuanto a la comprobación de que todo funciona bien".

"Después del lanzamiento, vienen temas como encender el transmisor, que comunica al satélite con la Tierra, un minuto después de que se separa el satélite del lanzador, y tres minutos más tarde se debían abrir los paneles solares, que producen su energía", explicó.

El especialista remarcó que "todos los subsistemas del satélite funcionan mientras la batería tiene carga, ¿y cómo se recarga? A través de los paneles solares que tienen que estar perfectamente orientados hacia el sol, si eso no sucede el satélite se muere", sentenció Kulichevsky como para dejar en claro la precisión de cada operación. (Télam)